La millonada que la Alcaldía va a pagar para recuperar la obra de Beatriz González en el Cementerio de los Pobres

La millonada que la Alcaldía va a pagar para recuperar la obra de Beatriz González en el Cementerio de los Pobres

La intervención revive la historia del lugar donde fueron enterrados los muertos que no tenían medios para pagar una tumba en el Cementerio Central. Tras el fallecimiento de la artista bumanguesa Beatriz González, se despertó el interés de la Alcaldía en restaurar una de sus obras ubicada en el goblo b del Cementerio Central, mejor conocido como el Cementerio de los Pobres. La propuesta va dirigida, por un lado, al refuerzo estructural de las cuatro estructuras funerarias que tienen una superficie de 6.416,85 metros. Por otro lado, es necesario renovar las Auras Anónimas de la maestra Beatriz González. También te puede interesar: ¿Qué va a pasar con la valiosa obra que dejó Beatriz González? La licitación se abrió con un presupuesto de $14.430.529.023 y un plazo de ejecución de 18 meses. La historia de este cementerio se remonta al siglo XIX, cuando la muerte comenzó a ser una preocupación seria en Bogotá, cuando ya no se podía enterrar a las personas dentro de iglesias y conventos. Entonces decidieron construir un cementerio para tal fin. El lugar fue construido al oeste de la ciudad en aquella época, pues se creía que el aire de la muerte podía transmitirse a quienes aún estaban vivos. Se llamó Cementerio Central. Si bien se cree que con la muerte se acaban todas las diferencias sociales, la construcción de este cementerio, organizado desde un principio por sectores y tarifas, hizo que las diferencias se agudizaran. Mostrando que incluso para morir había que tener dinero. Que la muerte tuvo un costo dejó a muchos fuera de la posibilidad de estar en el Cementerio Central. Esto hizo que se tuviera que abrir otro espacio como lugar de descanso final para aquellos que no tenían dinero para morir. El lugar estaba ubicado justo al lado del Cementerio Central, contrastando con las lujosas lápidas de mármol; Se comenzó a enterrar a campesinos, soldados, habitantes de la calle y muertos no identificados. Como era de esperarse, este Cementerio de los Pobres comenzó a recibir un mayor número de inquilinos que el Cementerio Central. La cantidad de muertes que este lugar empezó a albergar lo convirtió en el más grande e importante de la ciudad de Bogotá. Las tumbas estaban amontonadas una encima de otra, como si intentaran acomodarse, encontrar un pequeño espacio para descansar. En los archivos todavía se registran los nombres de algunas personas que yacen allí. Las más comunes son mujeres de 9 a 80 años que se dedicaban al oficio de empleadas domésticas. Cementerio de los Pobres Con el crecimiento de la ciudad en la segunda mitad del siglo XX, se tuvo que construir avenidas para facilitar la movilidad de los bogotanos. Entre ellos, la Calle 19, que se trazó sobre parte del Cementerio de los Pobres. Por esta razón, en nombre del desarrollo de la ciudad, hubo que desenterrar muchos muertos para construir la gran avenida. Se especula que muchos otros quedaron bajo el asfalto. Finalmente, en el año 2000, el Cementerio de los Pobres fue cerrado al público para dar paso a un proyecto urbanístico en el que se decidió albergar a todos los pobres muertos en fosas comunes. En 2009, Beatriz González, en su preocupación por el conflicto armado y los desaparecidos, intervino en el lugar con su obra Auras Anónimas como un llamado de atención para tantas víctimas. También te puede interesar:

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