El presidente Gustavo Petro anunció que este martes 24 de febrero firmará un nuevo decreto de estado de emergencia económica, en medio de la crisis fiscal que atraviesa el país y tras la polémica generada por la suspensión de una medida similar por parte de la Corte Constitucional.
De acuerdo con lo publicado por el mandatario en su cuenta de X, el decreto contemplará una sobretasa al impuesto de renta que pagan los bancos, con el propósito de incrementar el recaudo y fortalecer las finanzas públicas bajo el marco excepcional de la emergencia.
“El crecimiento de las utilidades de los bancos no obedece al crecimiento económico real, sino al alza de interés interno promovida por el Banco de la República. Gravar estas ganancias extraordinarias es lo más justo y es lo que incluirá el nuevo decreto de emergencia que firmaré mañana”, afirmó el jefe de Estado.
Nueva apuesta fiscal del Gobierno
La declaratoria de emergencia económica ha sido utilizada por el Ejecutivo como mecanismo para adoptar medidas tributarias con fuerza de ley en contextos en los que el Congreso no ha aprobado reformas estructurales o se encuentra en receso.
En diciembre de 2025 el Gobierno expidió un decreto similar luego del hundimiento de una reforma tributaria, aunque este fue suspendido temporalmente por decisión de la Corte Constitucional.
Con la nueva declaratoria, el Gobierno también evaluaría incluir un impuesto al patrimonio dirigido a grandes empresas. Según expertos tributarios, las tarifas podrían oscilar entre el 0,6 % y el 1,2 % sobre niveles elevados de riqueza empresarial.
Debate jurídico y político
El uso recurrente de la emergencia económica para crear o modificar impuestos ha generado controversia en distintos sectores, que advierten sobre los límites constitucionales de esta figura y la necesidad de preservar el equilibrio entre poderes.
Críticos sostienen que esta herramienta debe aplicarse únicamente en situaciones extraordinarias e imprevisibles, mientras que el presidente Petro defiende la medida como una respuesta necesaria ante la crisis fiscal, señalando que los mayores aportes deben provenir de sectores con alta capacidad contributiva, como el sistema financiero y las grandes compañías.





