En su continua agresión contra Venezuela y tras actos de piratería contra petroleros en el Caribe, EE.UU. «sancionó» a cuatro empresas y barcos chinos por «operar en el sector petrolero venezolano», informó este miércoles el Departamento del Tesoro.
Las entidades y embarcaciones sancionadas fueron incluidas en la lista de los llamados Nacionales Especialmente Designados (SDN) de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
Las empresas sancionadas, todas con sede en China, son Aries Global, Corniola, Krape Myrtle y Winky International. Mientras, los petroleros incluidos en la lista SDN, vinculados a estas empresas, son Della y Valiant, abanderados en Hong Kong; así como Nord Star, de Panamá, y Rosalind, de Guinea.
El Departamento del Tesoro justificó la medida alegando, nuevamente sin presentar prueba alguna, que algunos de los barcos «forman parte de la flota paralela que presta servicios a Venezuela».
«El Departamento del Tesoro seguirá aplicando la campaña de presión del presidente Trump sobre Venezuela», amenazó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
Desde hace varios meses, Estados Unidos tiene una importante fuerza militar desplegada frente a las costas de Venezuela y ha llevado a cabo bombardeos contra embarcaciones en el Caribe, que han dejado más de 80 muertos, tratando de justificar sus acciones hostiles y unilaterales como parte de la lucha antidrogas.
Washington ha acusado al presidente de la República, Nicolás Maduro, sin pruebas ni sustento, de liderar un presunto cartel de narcotráfico, cuya existencia no ha sido reportada por ningún organismo internacional que lucha contra el narcotráfico.
El jefe de Estado ha calificado en repetidas ocasiones las maniobras de la Casa Blanca como una campaña de desprestigio para justificar cualquier cosa contra Venezuela. En esa línea, denunció que esta estrategia busca manchar la imagen del país y de la revolución como pretexto para ataques, algo que han hecho muchas veces.
Asimismo, Maduro advirtió que el verdadero objetivo de EE.UU. es un cambio de régimen para apoderarse de la inmensa riqueza petrolera y gasífera de Venezuela.
El pasado 23 de diciembre, el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) celebró una reunión de emergencia, tras la petición de Venezuela, que ha denunciado la escalada de agresión estadounidense contra ella.
El representante permanente de Caracas ante la ONU, Samuel Moncada, denunció que las acciones estadounidenses representan «la recolonización de Venezuela, la reconquista de todo el continente». «Estamos ante una violación masiva de todo el derecho internacional y una propuesta moral e indecorosa que no podemos aceptar», afirmó.
La posición venezolana fue abiertamente apoyada por Rusia, cuyo representante permanente ante la ONU, Vasili Nebenzia, advirtió que Moscú tiene «todas las razones para creer que lo que Estados Unidos está haciendo actualmente contra Venezuela no es una acción única: es una intervención que podría convertirse en un modelo para futuras acciones militares contra otros estados latinoamericanos».
Además, China, Colombia, Brasil, México, Nicaragua y Cuba expresaron su apoyo a Caracas.





