Desde el 1 de enero los trámites de tránsito en Bogotá son más costosos. Descubra cuánto valen ahora las licencias, placas de matrícula y sanciones. Con inicios de 2026 se encarecieron los trámites relacionados con el tránsito y la movilidad en Bogotá. El ajuste no llegó por sorpresa, pero se sintió en el bolsillo de miles de ciudadanos que comenzaron el año renovando documentos, matriculando vehículos o solucionando problemas de tránsito. El aumento del salario mínimo decretado por el Gobierno Nacional impactó directamente en las tarifas que manejan la Secretaría Distrital de Movilidad y la Ventanilla Única de Servicios, ya que la mayoría de estos cobros se calculan con base en la Unidad Básica de Valor. En la práctica, esto significa que conducir legalmente, ponerse al día o cometer una infracción cuesta más que en 2025. Lea también: Después de 6 años de retrasos, sobrecostos y 23 modificaciones, Suba abre nueva vía que le costó a Bogotá $280 mil millones Para muchos conductores, la licencia de conducir sigue siendo el trámite más consultado y, también, uno de los más sensibles a los aumentos. En 2026, la expedición de una licencia para un automóvil fue de 329.800 pesos, mientras que para una motocicleta el valor es de 272.700 pesos. Quienes necesitan renovar el documento también sienten el ajuste: la renovación para un auto ahora cuesta 151.500 pesos y para una motocicleta llega a 266.400 pesos. Estos valores no corresponden a un cargo único, sino que integran el aporte distrital, la tarifa nacional del Ministerio de Transporte y el recargo del Registro Único Nacional de Tránsito, lo que explica que el trámite no sea tan sencillo ni tan económico como muchos imaginan. A estos costos se suman otros escenarios comunes. El cambio de licencia por mayoría de edad, trámite frecuente entre los jóvenes que obtuvieron su permiso siendo menores de edad, tiene un valor de 272.700 pesos para un automóvil y 215.600 para una motocicleta. También aumentó el pago del duplicado de licencia, ya sea por pérdida, deterioro o robo: 266.400 pesos en el caso de los automóviles y 209.300 para las motocicletas. Sin embargo, el valor final casi nunca termina ahí. Los exámenes médicos en los Centros de Reconocimiento de Conductores y los cursos obligatorios en los Centros de Capacitación Automotriz pueden elevar el costo total del proceso a cerca de un millón de pesos, cifra que requiere una cuidadosa planificación de cualquier trámite. El aumento no se limita a las licencias. Los trámites asociados a la compra, venta y matriculación de vehículos también iniciaron en 2026 con nuevas tarifas. Matricular un auto ahora cuesta 708.200 pesos, mientras que la matrícula de una motocicleta quedó en 420.700 pesos. El cambio de matrícula, necesario en varios escenarios administrativos, tiene un valor de 407.400 pesos para un auto y 292.500 para una motocicleta. En el caso de las transferencias, tan comunes en el mercado de vehículos usados, el trámite de una motocicleta cuesta 145.400 pesos más 1 por ciento de retención en la fuente, y el de un automóvil asciende a 260.300 pesos, también con el porcentaje adicional respectivo. También se actualizaron otros cargos que no suelen estar en el radar, pero que terminan siendo inevitables. Las placas duplicadas tienen un valor de 429.100 pesos para automóviles, que incluye ambas placas, y 161.300 pesos para motocicletas. La inscripción en el Runt, obligatoria para cualquier trámite de tránsito, ahora cuesta 22.100 pesos. Si bien estas tarifas se aplican específicamente para Bogotá, muchas veces se convierten en una referencia para otros municipios del país, lo que expande su impacto más allá de la capital. Uno de los elementos que más preocupa a los conductores son las grúas y los patios, sobre todo porque suelen activarse en momentos inesperados. En 2026, el servicio de remolque de patinetas, con o sin motor, cuesta 70.100 pesos. En el caso de las motocicletas, el valor se eleva a 245.200 pesos. Los vehículos livianos pagan 268 mil 500 pesos, los medianos 408 mil 600 y los pesados llegan a 601 mil 200 pesos sólo por el traslado. A esto se suman los costos diarios de los patios, que durante los primeros tres días pueden representar un duro golpe al bolsillo, especialmente en vehículos pesados, donde las tarifas superan los 465.000 pesos y siguen aumentando dependiendo del tiempo de estadía. Las multas de tráfico tampoco escaparon al ajuste. Infracciones comunes como estacionarse en lugares prohibidos, exceder el límite de velocidad o conducir sin inspección técnico-mecánica ahora cuestan 633.200 pesos, y en algunos casos implican la inmovilización del vehículo. Existe la posibilidad de reducir el valor si se paga a tiempo: un descuento del 50 por ciento dentro de los primeros cinco días hábiles o del 25 por ciento entre el día sexto y vigésimo. Sin embargo, otros delitos tienen consecuencias mucho más graves. Pasarse un semáforo en rojo o una señal de alto conlleva una multa de 1.266.100 pesos. Conducir bajo los efectos del alcohol puede conllevar multas superiores a los 60 millones de pesos, además de suspensión de licencia e inmovilización del vehículo. Obtener o renovar la licencia aún requiere cumplir una serie de requisitos que no cambiaron en 2026, pero que cobran mayor relevancia en medio de los nuevos costos. Estar registrado en el Runt, no tener multas pendientes, aprobar los exámenes médicos, realizar el curso correspondiente, presentar el documento de identidad y pagar los derechos de trámite son pasos obligatorios. La edad mínima para las licencias privadas se mantiene en 16 años. El inicio de 2026 dejó claro que moverse legalmente por la ciudad requiere de más planificación y mayor presupuesto. Las nuevas tarifas reflejan un sistema de transporte cada vez más caro, donde mantenerse al día no es sólo una obligación, sino una decisión financiera que muchos ciudadanos deben pensar detenidamente antes de arrancar el motor.





