La obra genera energía limpia para más de 6.000 hogares y evita 1.200 toneladas de dióxido de carbono al año. El verde brilla. Bordeando el camino que se encuentra entre palmeras y el canal de Aguas Prietas, en Turbaco, se alza lo que parece ser un tapete lleno de carrozas azules. Sobre él, los paneles solares negros se multiplican reflejando el sol caribeño y componiendo un paisaje que combina tecnología y naturaleza. En total hay instalados 2.400 paneles solares, con una capacidad de 1,4 megavatios de energía, lo que equivale a plantar cerca de 52.000 árboles. El escenario corresponde a la inauguración de la planta solar flotante más grande del Caribe colombiano, una apuesta pionera por la sostenibilidad energética que convierte a Bolívar en un referente nacional. El proyecto, liderado por el Gobierno de Bolívar en alianza con el Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge), se erige como un símbolo de una transición energética real y tangible. Quizás le interese: El proyecto Marca Bolívar que busca resaltar la moda y artesanía hecha en Bolívar Durante la inauguración oficial, el gobernador Yamil Arana Padauí destacó el valor estratégico de la obra y su impacto en el futuro económico y ambiental del departamento. “Este proyecto refleja el compromiso de Bolívar con el futuro: una economía que progrese sin descuidar el cuidado del medio ambiente. Estamos demostrando que sostenibilidad también es sinónimo de crecimiento y competitividad”, afirmó. Una de las decisiones más innovadoras del proyecto fue instalar los paneles sobre el agua y no sobre la tierra. Esta elección responde a una lógica de aprovechamiento integral de los recursos naturales: al ubicarlos en el canal de Aguas Prietas se optimiza el uso del territorio y se reduce la evaporación del cuerpo de agua, lo que mejora su conservación. Además, la menor temperatura del agua aumenta la eficiencia de los paneles, generando más energía con menos desgaste técnico. Según datos del Ministerio de Minas y Energía, la planta tiene capacidad para abastecer el consumo de más de 6.000 hogares y evitar la emisión de cerca de 1.200 toneladas de CO₂ al año. Estas cifras consolidan a Bolívar como uno de los departamentos líderes en energías limpias, sumándose a la ruta nacional de descarbonización. Leer más: El polaco detrás de la histórica empresa de Barranquilla que es líder en muebles en Colombia Para el gobernador Arana, esta obra es solo el comienzo de una nueva era energética. Bajo su lema de gobierno, “Bolívar Mejor”, el presidente ha impulsado una serie de proyectos que buscan convertir al departamento en un polo de desarrollo sustentable. “Turbaco hoy abre las puertas al mundo, se convierte en un campo fértil para el desarrollo energético. A los empresarios colombianos les decimos: ¿qué necesitan para venir a Bolívar? Porque Bolívar está dispuesto a hacer lo que sea necesario para generar desarrollo y oportunidades”, afirmó durante su discurso. El proyecto es parte de una estrategia regional más amplia que incluye la implementación de granjas solares rurales, programas de eficiencia energética en instituciones educativas y la promoción de alianzas público-privadas para ampliar el uso de fuentes renovables. Con esta planta, Bolívar no sólo se posiciona como líder caribeño en innovación ambiental, sino como un ejemplo nacional de cómo la sostenibilidad puede convertirse en un motor de progreso. En palabras del propio gobernador, se trata de “un paso histórico hacia un futuro en el que el desarrollo y el respeto al planeta vayan de la mano”.





