Se inauguró a bombo y platillo hace dos años, proyecto en el que invirtió el 10 de la Selección, pero no resultó el restaurante italiano de alta gama. Arrogante, el restaurante en el que James Rodríguez fue protagonista como socio inversor, cerró su operación como restaurante de alta gama y reabrió como cafetería. El nombre permanece, pero el concepto que se presentó en 2023: lujo, experiencia sensorial y gastronomía italiana, ya no existe. El cambio marcó el cierre de uno de los negocios más sonados del futbolista colombiano. La transformación se produjo sin grandes anuncios, pero es evidente para quienes conocieron el lugar en sus primeros meses de funcionamiento. De una ambiciosa apertura de James al replanteamiento del negocio Arrogante abrió sus puertas en 2023 en la calle 84 y carrera 9 de Bogotá, como parte del portafolio de Grupo Salvaje, holding gastronómico internacional con presencia en Europa y América. James Rodríguez participó como socio inversor y fue una de las caras visibles del proyecto, replicando el modelo que ya funcionó en Madrid. El restaurante, en palabras de Juan Antonio Vanegas, director de marketing de Grupo Salvaje, pretendía ofrecer una experiencia integral: cocina italiana de fusión, diseño ostentoso, actuaciones en directo, cantantes de ópera, acróbatas y un bar underground. Con más de 120 mesas, la operación fue diseñada para alto volumen y alto ticket promedio, en una de las zonas más exclusivas de la capital. Desde un principio, Arrogante se posicionó como uno de los restaurantes más caros de Bogotá. Una comida completa podría superar el millón de pesos por persona. Platos como el T-bone Fiorentina alcanzaron los 230.000 dólares, los cócteles tenían un precio estándar de 55.000 dólares y algunas botellas de vino superaron los 11 millones de dólares. Los ajustes en Arrogante no fueron suficientes. En 2024, el restaurante intentó adaptarse. Amplió su menú, incorporó desayunos y brunch y abrió temprano para atraer a un público más amplio. Gofres, panadería artesanal, bolos y platos tradicionales reinterpretados formaron parte de la nueva carta. A pesar de los cambios, el modelo original no logró consolidarse. El elevado coste operativo, sumado a una limitada rotación de clientes, podrían haber sido los motivos para reconsiderar la viabilidad del restaurante como espacio de alta cocina. Finalmente, en 2025, Arrogante cerró su funcionamiento como restaurante y reabrió como cafetería, con una propuesta que ahora sería más sencilla, menos personal y con un menú reducido. Atrás quedó la experiencia sensorial que había sido eje del concepto. Arrogante presenta cambios en su fachada, ahora mucho más acorde a una cafetería de la zona T de Bogotá. El oscuro contexto del Grupo Salvaje El cambio en Bogotá coincidió con un momento complejo para el Grupo Salvaje. Durante 2024, el holding enfrentó serias dificultades financieras en sus operaciones en España, donde se registraron cierres de tiendas y conflictos legales por impagos. En Barcelona, una de sus sedes situada en la calle Enric Granados cerró definitivamente. En Madrid, el restaurante SLVJ Madrid Velázquez obtuvo un rendimiento inferior al previsto. Además, se reportaron desalojos relacionados con espacios gastronómicos vinculados al grupo, que impactaron su reputación en el mercado europeo, y proyectos ambiciosos como el restaurante Rhudo, en el que participaron figuras reconocidas, terminaron con la salida de varios inversores debido a los resultados financieros. Con todo esto, en enero de 2024 el representante legal del holding, el abogado Miguel Ángel del Río Malo (el mismo que defendió al candidato Iván Cepeda durante su extenso juicio contra el expresidente Álvaro Uribe) aclaró que restaurantes como Arrogante no estaban en quiebra, a pesar de los problemas financieros del grupo. La situación no implicó una desaparición total de la marca, pero sí una fuerte contracción de su operación internacional. ‘Café Arrogante’ es el nuevo nombre que aparece en el cartel a la entrada del establecimiento. Un negocio visible dentro de la cartera de James Rodríguez Cabe recordar que Arrogante es apenas uno de los negocios más llamativos de James Rodríguez fuera del fútbol. El colombiano ha invertido en bebidas funcionales, café premium y otros proyectos comerciales. Sus activos totales rondan los 80 millones de dólares, procedentes de contratos deportivos, patrocinios e inversiones. Por eso está claro que, si bien el cierre del restaurante como espacio de lujo no supone la salida de James del sector empresarial, sí marca un punto de inflexión en una de sus apuestas más mediáticas. Hoy, Arrogante sigue abierto, pero bajo un formato muy diferente al que prometía convertirse en un referente gastronómico en la ciudad. Le puede interesar: El negocio que unió a Luis Díaz, Falcao y James; una tienda de lujo en una zona exclusiva de Bogotá






