Bad Bunny, una boda real, artistas latinos y un intermedio «en español»: El show del Super Bowl que no le gustó a Trump

Bad Bunny, una boda real, artistas latinos y un intermedio «en español»: El show del Super Bowl que no le gustó a Trump

Minuto30.com .- El espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX en el Levi’s Stadium no sólo será recordado por el despliegue de estrellas latinas, sino por un evento sin precedentes: una boda real frente a millones de espectadores. Lo que muchos consideraron una coreografía simbólica resultó ser la unión legal de una pareja que llevó el mensaje de “el amor es más poderoso que el odio” a su máxima expresión.

Sin embargo, no todos celebraron. Mientras el mundo vibraba al ritmo de Puerto Rico, el expresidente Donald Trump lanzó una dura ofensiva contra el “Conejo Malo”, calificando la presentación como una de las “peores de la historia”.

Una invitación que terminó en el Show de Medio Tiempo

La historia detrás del matrimonio es digna de una película. Hace dos meses, una pareja (cuya identidad se mantiene confidencial por ahora) decidió invitar a Bad Bunny a su boda. En un gesto de retribución y para reforzar el concepto de su espectáculo, Benito Martínez Ocasio decidió que el mejor lugar para esta unión no era un salón de eventos, sino el escenario más grande del mundo.

La ceremonia ocurrió justo después del segmento de “la casita” y antes de la explosiva aparición de Lady Gaga. Fue un momento de pura cultura latina, alegría y sentimiento que cerró con la frase: “Lo único más poderoso que el odio es el amor”.

El “Dream Team” latino y la furia de Trump

Bad Bunny no llegó solo al Levi’s Stadium; Llegó respaldado por una constelación de estrellas y un mensaje directo que ha encendido el debate político en Estados Unidos y América Latina.

Bajo el lema “Juntos somos América”, impreso en el balón oficial, el puertorriqueño transformó el estadio en una fiesta latina que incluyó desde salsa hasta denuncias sociales contra el sistema migratorio.

Salsa, reguetón y una Lady Gaga “latinizada”

El espectáculo rompió todas las convenciones cuando Lady Gaga apareció en el escenario no para cantar pop convencional, sino para sumergirse en la cultura hispana. Gaga sorprendió al mundo cantando y bailando salsa con el tema ‘Die With a Smile’, demostrando una versatilidad que dejó a todos boquiabiertos.

El “Dream Team” latino se completó con:

Karol G y Ricky Martin: Ellos fijan la cuota de energía y vigencia global.

Daddy Yankee: La nostalgia y el poder del género urbano explotó con ‘La Gasolina’.

Pedro Pascal y Jessica Alba: Representaron el orgullo latino en la pantalla grande.

El mensaje social: Liam y el drama de ICE

En uno de los momentos más emotivos se hizo referencia a Liam, el pequeño niño ecuatoriano que fue noticia mundial tras ser detenido por ICE. Bad Bunny utilizó su plataforma para visibilizar el drama migratorio, convirtiendo los 13 minutos de fama en un grito de justicia.

Pero la respuesta de la política no tardó en llegar. Donald Trump, a través de su red Truth Social, atacó al artista:

«Nadie entiende una palabra de lo que cantó. Fue una elección horrible y uno de los peores espectáculos de la historia», dijo el presidente este domingo 8 de febrero.

Trump criticó no sólo la música, sino también el estilo de baile del puertorriqueño, calificando el espectáculo de «mal gusto». Estas declaraciones han encendido la mecha entre sus seguidores y la comunidad latina, quienes vieron en el programa un hito histórico de inclusión.

Un espectáculo con tintes políticos

Más allá de la música, el Super Bowl LX estuvo cargado de mensajes. Desde la escenografía hasta los invitados, Bad Bunny utilizó los mundialmente famosos 13 minutos para posicionar la identidad latina en un año de tensiones políticas.

¡Venganza en el Levi’s Stadium!

Fueron necesarios 11 años para que el «Grito de Guerra» de Seattle volviera a sonar con fuerza después de un Super Bowl. En una noche marcada por la defensa y la redención, los Seattle Seahawks se coronaron campeones del Super Bowl LX tras vencer 29-13 a los New England Patriots, cerrando una herida que sangraba desde 2015.

El Levi’s Stadium fue testigo del dominio absoluto de los “Seahawks”, que no dejaron que los fantasmas del pasado aparecieran en esta ocasión.

El fantasma de 2015 finalmente fue exorcizado

Para los aficionados al fútbol americano es imposible olvidar lo ocurrido en Glendale, Arizona (2015). En aquel Super Bowl XLIX, Seattle estaba a sólo una yarda del bicampeonato cuando Russell Wilson lanzó una intercepción a manos de Malcolm Butler, dándole la victoria al equipo de Massachusetts por 28-24.

Hoy, la historia fue diferente. Seattle no sólo controló el marcador, sino que anuló cualquier intento de remontada de unos Patriots que lucieron erráticos ante la nueva “Legion of Boom”.

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