El artesano y la diseñadora tras el jaguar y el vestido que Petro llevó a EE. UU. como regalos a Donald y Melania Trump

El artesano y la diseñadora tras el jaguar y el vestido que Petro llevó a EE. UU. como regalos a Donald y Melania Trump

Marcelino Chasoy y Flor Imbacuán Pantoja son los encargados de crear los obsequios que dejó Petro durante su visita a La Casa Blanca. En el reciente encuentro entre el presidente Gustavo Petro y Donald Trump en Washington, dos objetos captaron la atención por su origen e historia: una escultura de jaguar y un vestido hecho a mano. Ambas piezas fueron creadas en territorios indígenas de Colombia y condensan meses de trabajo manual, técnicas ancestrales y el sustento de comunidades enteras. La escultura del jaguar, entregada al entonces presidente estadounidense, fue realizada por el maestro artesano Marcelino Chasoy, originario del Valle de Sibundoy, en el departamento de Putumayo. Tallada en madera y decorada con chapa de cuentas, la pieza requirió aproximadamente tres meses de trabajo continuo. El jaguar es una figura central para los pueblos amazónicos, asociado a la protección espiritual, la fuerza y ​​el equilibrio con la naturaleza. Marcelino Chasoy, artesano responsable de la creación del Jaguar que hoy se encuentra en la Casa Blanca de Estados Unidos. El jaguar y la canasta de economías legales que portaba Petro Según información de Presidencia, la obra fue seleccionada por su carga simbólica dentro de la cosmovisión indígena, donde el jaguar también representa la capacidad de transformación de los chamanes y la defensa del territorio. La pieza formó parte de una gama más amplia de productos colombianos, diseñada para visibilizar los resultados de los programas voluntarios de sustitución de cultivos ilícitos. Junto a la escultura, Petro entregó café y chocolates producidos por 18.000 familias productoras de cacao y 2.300 cafetaleros que abandonaron el cultivo de coca para incorporarse a las economías legales. Cada producto incluía tarjetas personalizadas dirigidas a altos funcionarios estadounidenses, con mensajes firmados por familias de agricultores explicando su transición de la ilegalidad a la producción agrícola formal. “Arrancamos la coca de nuestra tierra y comenzamos a sembrar trabajo honesto y de futuro”, reza uno de los textos incluidos en la canasta. La Dirección de Sustitución de Cultivos Ilícitos destacó que estos productos reflejan años de apoyo estatal y cooperación internacional. La fuerza de la mujer indígena, protagonista del vestido de Melania Trump Mientras el jaguar resumió la fuerza simbólica de la Amazonía, otro obsequio buscó resaltar el trabajo textil del sur del país. Para la primera dama Melania Trump, el presidente colombiano eligió un vestido hecho a mano y tejido en guaga, un telar tradicional andino utilizado por las comunidades indígenas de Nariño. La prenda fue confeccionada bajo el sello Hajsú Etnomoda, iniciativa liderada por la diseñadora Flor Imbacuán Pantoja, integrante del pueblo Pastos y habitante del resguardo indígena Carlosama. El vestido fusiona fibras naturales como lana de oveja, algodón, lino, seda, bambú, cachemira y alpaca, todas trabajadas sin el uso de electricidad ni combustible. Flor Imbacuán Pantoja es la cara de Hajsú Etnomoda, un sello que representa el trabajo de 35 familias de artesanos en Colombia. La preparación duró unos dos meses y requirió el trabajo coordinado de siete personas. Cada puntada sigue patrones matemáticos transmitidos de generación en generación. La pieza seleccionada, titulada Vientre de la Tierra, había sido presentada previamente en la colección Raíz Dorada y forma parte de una línea catalogada como premium por su complejidad técnica y calidad de materiales. Hajsú Etnomoda reúne a 35 familias artesanas y está vinculada a la Fundación Hilando y Tejiendo Sueños hacia la Igualdad de Género, que desde 2011 ha beneficiado a más de 500 personas en diferentes resguardos de Nariño. La marca cuenta con el apoyo de entidades como Artesanías de Colombia, Inexmoda, Banco de Bogotá, USAID, SENA y el Departamento para la Prosperidad Social. “Nuestras telas son libros donde se escribe la historia, la cosmovisión y la memoria de los pastos”, explicó Imbacuán sobre su trabajo. Sus creaciones han llegado a museos y galerías de Estados Unidos y Europa, ampliando el alcance internacional de la moda étnica colombiana. También puede leer: Crónica del encuentro entre Trump y Petro, quienes por primera vez en casi 4 años llegaron temprano a una cita

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